Y así sucedió. Tras el consejo del médico, y quizá influidos por la publicidad, las sugerencias del farmacéutico o de nuestros conocidos, compramos nuestro primer nebulizador. Ahora solo nos queda empezar con las inhalaciones. Pero, ¿cómo hacerlo? Hemos leído las instrucciones y las opiniones, ¿y ahora qué? A continuación, te ofrecemos unas breves instrucciones.
HIGIENE
La regla básica para el uso de un nebulizador, ya sea neumático o de malla, es la higiene. Antes de montar el dispositivo según las instrucciones del fabricante, hay que lavarse y secarse las manos. Una vez finalizada la inhalación, es obligatorio lavar con agua tibia y dejar secar todos los componentes. A continuación, es recomendable montar los elementos secos y guardarlos en un lugar estéril. ¡Atención! Los modelos de malla son más delicados que los neumáticos, por lo que hay que tener mucho cuidado al limpiarlos, aunque solo sea para no dañar la malla [1].
RESPIRACIÓN
Una vez montado correctamente el dispositivo, introducido el medicamento y puesto en marcha, se aplica la misma regla para todos los tipos de nebulizadores. Se trata de realizar de vez en cuando una inhalación profunda y mantenerla durante 5 a 10 segundos. Esto ayudará a aumentar la cantidad de medicamento en las vías respiratorias inferiores.
ACCESORIOS
También es importante utilizar correctamente la boquilla y la mascarilla. Para adultos y niños mayores se utiliza una boquilla, mientras que para los bebés se debe utilizar una mascarilla o una tetina para inhalación.
POSTURA
En general, se recomienda que la nebulización se realice con el paciente sentado en posición erguida. Sin embargo, existen dispositivos especiales que permiten la inhalación en pacientes que no pueden mantenerse en posición vertical, por lo que conviene preguntar al farmacéutico por estas soluciones en el momento de la compra. El nebulizador debe colocarse en posición vertical.
TIEMPO
La nebulización suele durar entre varios minutos y más de diez minutos. La inhalación debe realizarse a las horas indicadas por el médico. ¿Cuándo consideramos que el proceso ha finalizado? En el caso de los dispositivos neumáticos, un característico gorgoteo nos indica el final del tratamiento, mientras que en los aparatos ultrasónicos no se produce este gorgoteo y la inhalación finaliza cuando se agota el medicamento del nebulizador.
Por último, no olvidemos lavarnos las manos y la cara con agua y jabón. En el caso de los adultos y los niños mayores, se recomienda enjuagar también la boca con agua.
Udanej inhalacji!
- Cichocka-Jarosz E.: Technika i zasady stosowania leków w nebulizacji w leczeniu chorób dolnych dróg oddechowych u dzieci. Medycyna Praktyczna Pediatria 2001, 05

