Debido a la creciente popularidad de las inhalaciones con nebulizadores modernos, cada vez más fabricantes promocionan sus dispositivos entre los pacientes. A menudo, el cliente se queda solo. No sabe en qué fijarse a la hora de elegir un dispositivo, lo cual no es de extrañar, ya que este tipo de inhalación es una novedad. ¿Cómo tomar la decisión correcta? A continuación le ofrecemos algunos consejos.
En primer lugar, conviene saber que en el mercado existen básicamente dos tipos de nebulizadores: los neumáticos y los de malla. En el caso de los primeros, se pueden utilizar prácticamente todo tipo de medicamentos, desde antibióticos hasta esteroides, pasando por mucolíticos. Por su parte, los modelos de malla pueden utilizarse para administrar todos los medicamentos y productos médicos destinados a la nebulización, excepto el ácido hialurónico, que puede dañar la malla y, por lo tanto, provocar daños en el nebulizador [1].
Al elegir un inhalador, también hay que prestar atención al tamaño de las partículas que produce. Cuanto menor sea el tamaño de las partículas, más lejos llegará el medicamento por las vías respiratorias. Las partículas grandes, de 5-8 micras, se depositarán en la nariz y la garganta, y no llegarán al interior del sistema respiratorio. Se considera óptimo que, para que un nebulizador sea eficaz, debe producir partículas de un tamaño de entre 1 y 5 micras. Los indicadores que informan al paciente sobre el tamaño de las partículas son el MMAD y el MMD [2].
A la hora de buscar un nebulizador, también conviene prestar atención al nivel de ruido, especialmente si se trata de un dispositivo que van a utilizar niños. Es recomendable que el nivel de ruido sea inferior a 60 dB.
Al comprar el dispositivo, también es recomendable comprobar qué incluye exactamente el kit. Para los niños pequeños, debe incluirse una mascarilla bucal y nasal especial, mientras que para las personas mayores debe incluirse una boquilla.
Los inhaladores modernos se distinguen por su eficiencia, pero también por su movilidad. Es posible guardar el nebulizador en una práctica bolsa y llevarlo consigo de vacaciones, en un viaje de negocios, etc.
Podemos distinguir cuatro tipos básicos de inhaladores disponibles en el mercado: presurizados, de polvo, neumáticos y de malla. Cada uno de ellos tiene su finalidad específica y su modo de funcionamiento.
Para elegir correctamente el inhalador adecuado a la edad, el tipo de enfermedad o el tipo de medicamento administrado, lo mejor es consultar al médico o al farmacéutico. Es importante recordar el uso adecuado de la boquilla y la mascarilla buconasal. También conviene saber que existen soluciones especializadas que permiten la inhalación en personas encamadas crónicamente que no pueden recibir el tratamiento en posición vertical. Un error frecuente es el uso de medicamentos que no están destinados a la inhalación, sino, por ejemplo, a la inyección (hidrocortisona).
- Cichocka-Jarosz E.: Technika i zasady stosowania leków w nebulizacji w leczeniu chorób dolnych dróg oddechowych u dzieci. Medycyna Praktyczna Pediatria 2001, 05.
- Brun P. H. Le, Boer A. H., Heijerman H. G. M., Frijlink H. W.: A review of the technical aspects of drug nebulization. Pharmacy World & Science 2000, 22, 75-81.

