Se puede decir que, en la actualidad, la humanidad está sufriendo una verdadera epidemia de alergias. Según el Libro Blanco de las Alergias de 2011, entre el 30 y el 40 % de la población mundial padece enfermedades alérgicas. Las formas más comunes son la rinitis alérgica (20 %) y el asma bronquial (5-8 %) [1]. ¿Qué es una alergia desde el punto de vista definitorio? En pocas palabras, una alergia es una hipersensibilidad específica de los tejidos a determinadas sustancias, llamadas alérgenos.
La alergia puede tener diferentes causas. Puede ser estacional o permanente. A veces se manifiesta de forma leve, pero también puede llegar a ser mortal. A menudo, síntomas como la secreción nasal, el picor de nariz, los estornudos, el lagrimeo y la tos se confunden con un resfriado. Si observamos síntomas preocupantes en nosotros mismos o en nuestros hijos, debemos acudir al médico de cabecera, quien nos derivará a un alergólogo para que nos realice las pruebas pertinentes. Existen varias opciones para tratar las alergias. La elección del tratamiento adecuado recae en el médico que nos realizará las pruebas y nos dará el diagnóstico correspondiente.
La nebulización como solución
La nebulización desempeña un papel cada vez más importante en el tratamiento, el alivio de los síntomas y la prevención de las alergias. Es precisamente esta técnica la que satisface las expectativas y necesidades de las personas alérgicas. Este tipo de inhalación, al no requerir la cooperación del paciente con el dispositivo, es ideal para su uso en niños pequeños. Como explica Magdalena Rybner, especialista en medicina familiar, la inhalación con un nebulizador moderno, aplicada a tiempo, puede evitar que el paciente tenga que tomar antibióticos y, sin duda, acortará la duración de la enfermedad y aliviará claramente sus síntomas. La doctora también señala que «muchas madres de mis pequeños pacientes alérgicos han valorado los nebulizadores. Cuando comprobaron los efectos de la inhalación con su uso, no dudaron en comprar uno para casa. Ahora, ante los primeros síntomas de la enfermedad, le hacen una inhalación al niño y, en la mayoría de los casos, se consigue evitar el desarrollo de la enfermedad [2].
En el caso de las personas alérgicas y las que tienen tendencia al asma, se suelen utilizar medicamentos broncodilatadores. Hay que tener en cuenta que, en el caso de los niños pequeños, es mejor utilizar dispositivos neumáticos en lugar de ultrasónicos.
- Pawankar R, Canonica GW, Holgate ST, Lockey RF. WAO White Book on Allergy. World Allergy Organization, 2011.
- https://www.doz.pl/czytelnia/a716-Nebulizacja_drog_oddechowych

